Blancos

VINOS LEVES Y FRESCOS.

Son vinos suaves y aromáticos, donde predominan notas florales y afrutadas. Tienen una acidez firme y una graduación de alcohol baja. Los vinos que mayor ilustran este estilo nacen de las denominaciones de Bucelas, Vila Real, Douro y Vino Verde. Estos vinos son leves y minerales, tensos y cristalinos, con baja graduación alcohólica, elaborados con las castas de la zona – Arinto en el caso de Bucelas, y Alvarinho, Loureiro, Azal, Trajadura e Pedernã en el caso de Vino Verde. En el Douro Malvasia Fina, Fernão Pires, entre otras.

Estos vinos deben ser bebidos jóvenes y frescos. Son ideales para épocas de Verano pero pueden ser consumidos todo el año, con aperitivos, ensaladas y platos con pez y mariscos. También acompañan bien la cocina del sur de Asia, sushi, comida japonesa.

 

VINOS CON ESTRUCTURA.

Ligeramente alcohólicos y ricos en textura, estos vinos nacen en viñas debajo de un sol muy fuerte y veranos de altas temperaturas.

Estos vinos son suaves y ricos cuando nacen en Alentejo, los intensos y minerales son provenientes del Douro y con mucho cuerpo son los originarios de Trás-Montes. Portugal tiene una ventaja de tener innumerables castas autóctonas capaces de preservar la acidez en climas calientes y utilizarla para darle frescura a un vino con gran estructura.

Las cepas Blancas:

Alvariño, uva de piel gruesa que produce vinos con aromas de manzana. Crece en la región de los vinhos verdes. Similar a la Albariño que se da en Galicia, España.
Arinto, se cultiva al sur de Portugal, da vinos blancos secos y vivos, con notas de cítricos.
Loureiro, cepa típica utilizada para la elaboración del vinho verde. Otorga estos vinos sus aromas delicados.
Maria Gomes, cepa nativa que sirve para elaborar los vinos espumosos de Bairrada.